Entrevista al Dr. Robert J. Desnick

La Dra. Torra, nefróloga de la Fundació Puigvert (Barcelona) y responsable de la Unidad de Enfermedades Renales Hereditarias entrevistó al profesor Robert J. Desnick, aprovechando la visita de éste a nuestro país.

Dr. Desnick

Dr. Robert J. Desnick

El profesor Desnick es un reputado médico genetista americano que ocupa desde 1977 la cátedra Arthur J. and Nellie Z. Cohen de Pediatría y Genética y la dirección de la División de Genética Molecular y Médica del Centro Mount Sinai de Nueva York, uno de los 50 centros que el Gobierno Central de EEUU tiene dedicado a investigación, gracias a lo cual todos los tratamientos recibidos allí y las pruebas son gratuitos para el paciente. Este científico ha publicado cerca de 600 artículos y capítulos de libros y ha editado nueve libros, por lo que es considerado uno de los mejores expertos a nivel mundial sobre este grupo de enfermedades raras.

La Dra. Torra comenzó la entrevista planteando el manejo en el tratamiento de los pacientes de Fabry, debido a que en la actualidad existen circunstancias que están conduciendo a una mayor flexibilización en la dosificación de determinados pacientes. El profesor Desnick se mostró claro en este punto: “Todo medicamento tiene una relación dosis-efecto, y en el caso de las enzimas, cuanto mayor es la dosis, mejor es el resultado, 3 mg/kg serían mejor que 1 mg/kg si no fuera por el coste”. Quiso hacer hincapié sobre la importancia de una dosis adecuada  basándose en los estudios tanto en modelos animales como en humanos “sólo
un 1% de la enzima administrada llega a órganos como el riñón o el corazón, por eso es importante una dosis suficiente ya que de lo contrario no llegará enzima a esos órganos”
.  Al ser preguntado por la conveniencia de dosis inferiores a la recomendada habitual (1 mg/kg cada dos semanas), no descartó que las mujeres con menos síntomas pudieran estar tratadas adecuadamente a la mitad de esa dosis (0,5 mg/kg cada dos semanas), ya que “las mujeres por lo general no desarrollan anticuerpos frente a la enzima”.

Otros temas -todos interesantes- fueron planteados por la especialista catalana como el estado de la investigación en la actualidad, los aspectos inmunológicos o el futuro terapéutico inmediato.

¿Cuál es el estado actual de la investigación sobre la enfermedad de Fabry? ¿son necesarios más recursos para investigar?

El Profesor Desnick apuntó que toda la investigación que hizo su grupo acerca de lacodificación del gen, la purificación de la enzima, la creación del ratón Fabry y todas las fases de desarrollo del tratamiento fueron financiadas por el gobierno americano. Apuntó a los genes modificadores como aspecto a estudiar para un mayor conocimiento de la genética de la enfermedad y resaltó el campo de la proteómica para profundizar más en la fisiopatología de la enfermedad. Por supuesto, la investigación en el tratamiento debe seguir ocupando un lugar importante.

¿Cuáles son los tratamientos que estaremos aplicando dentro de cinco años?

El Dr. Desnick no se aventura a pronosticar dónde estaremos exactamente dentro de media década. Quiso remarcar la terapia de sustitución enzimática, por un tema de concepto “la enzima sustituye exactamente lo que falta” y su desconfianza en las terapias orales, en especial la inhibición de sustrato “altera una ruta metabólica y desconocemos sus consecuencias a largo plazo”. Por otro lado, piensa que las chaperonas no dejan de ser una estrategia más de reemplazo enzimático, por lo que no descarta una combinación de estas con la terapia de sustitución enzimática actual, si bien dejó claro no creer en el concepto “pastilla” para este tipo de enfermedades. Respecto a la terapia génica, manifestó que en humanos no ha resultado pero que tiene ciertas esperanzas en la terapia con células madre que puedan ser reprogramadas y diferenciadas en ciertos tipos celulares con capacidad enzimática. Quizás se vean cosas parecidas en menos de un año a pesar de los inconvenientes regulatorios que puedan surgir por provenir las líneas celulares de distintas personas al no existir la figura del donante universal como en el caso de los grupos sanguíneos.

¿Será posible tener algún día un buen biomarcador para Fabry?

El Profesor Desnick se refirió al GL-3 como biomarcador más representativo en la actualidad “pensábamos que el GL-3 en plasma era para la enfermedad de Fabry como la glucosa para la diabetes, sin embargo nos dimos cuenta que reflejaba lo que sucedía en el hígado”. En plasma, la GL-3 viaja asociada a partículas LDL procedentes del hígado, y este órgano no presenta alteración por esa razón y porque cuando la enzima se administra el 70% de ella se dirige al hígado. Se mostró desconfiado sobre nuevos datos que apuntan a la lysoGL-3 (metabolito de la GL-3) como candidato a biomarcador de la enfermedad de Fabry.

¿Qué papel tienen las asociaciones de pacientes?

En la conversación surgió el importante papel que tienen las asociaciones de pacientes y confesó el Profesor Desnick que, según su experiencia, era importante para estas asociaciones contar con alguien verdaderamente implicado y que sea conocido mediáticamente para obtener la atención de los medios y también de los políticos como así sucedió en los EEUU con un conocido deportista de fútbol americano cuya hija nació con una grave enfermedad genética y hoy ha logrado que varios estados hayan aprobado un programa de cribado postnatal para esa enfermedad.

Su último mensaje lo dedicó a los pediatras de quienes dijo que eran los primeros que podían ayudar a diagnosticar a los niños cuando estos tienen entre 4 y 8 años y empiezan a mostrar algunos síntomas de la enfermedad de Fabry, para evitar casos donde los chicos sean etiquetados de trastornos psicológicos o psiquiátricos como en algunos casos ha pasado desgraciadamente.