Diagnóstico de la enfermedad de Fabry y poblaciones de riesgo, entrevista al Dr. Jesús Egido

Continuando con el capítulo de entrevistas en torno a las enfermedades de diagnóstico lisosomal, entrevistamos al Dr. Jesús Egido de los Ríos (Jefe del Servicio de Nefrología y del Laboratorio de Patología Vascular de la Fundación Jiménez Díaz, Madrid. Catedrático de Medicina en la Universidad Autónoma de Madrid) donde abordamos el DIAGNÓSTICO DE LA ENFERMEDAD DE FABRY Y POBLACIONES DE RIESGO.

Dr. Jesús Egido

Dr. Jesús Egido

¿Qué es la enfermedad de Fabry?

Es un trastorno hereditario provocado por un defecto en un gen localizado en el cromosoma X que origina un déficit de la enzima alfa-galactosidasa A. Esta enzima es necesaria para eliminar la globotriosilceramida, GL-3, sustancia grasa presente en ciertas células del organismo que al no poder ser degradada se acumula en las células y provoca su mal funcionamiento.

¿Cuál es la frecuencia de la Enfermedad de Fabry entre la población general?

La incidencia de la enfermedad de Fabry se ha estimado en 1 de 40.000-110.000  varones nacidos, aunque recientes estudios de screening neonatal sugieren que la incidencia podría ser mucho más alta, hasta 1:3100 varones.

¿Quedan todavía muchos pacientes sin diagnosticar que pasan desapercibidos?

La impresión generalizada  es que la incidencia  de esta enfermedad es probablemente más alta debido a la existencia  de muchos casos asintomáticos  y de variantes de la enfermedad con afectación renal y cardiaca sin los síntomas típicos de la enfermedad. Además, la presencia de un número similar de hombres y mujeres en grandes series sugiere que hasta el 50% de las mujeres con enfermedad de Fabry pueden ser asintomáticas o no haber sido identificadas.

¿Qué grupos de riesgo deben ser examinados sistemáticamente en la población general?

El diagnóstico de la enfermedad de Fabry se realiza, en general, con varios años de retraso (una media de 10) debido a la inespecificidad de los síntomas de inicio.

Estudios realizados en los últimos años han identificado que la enfermedad de Fabry puede ser la causa de enfermedad cardiaca, renal o cerebro vascular de etiología no filiada. En pacientes con enfermedad renal terminal en programa de hemodiálisis, la prevalencia  de la enfermedad de Fabry es de 0.33% para hombres y 0.10% para mujeres. La prevalencia de Fabry en pacientes con hipertrofia ventricular izquierda es al menos  del 1% de los casos para ambos géneros. Así mismo, entre 2% (mujeres) y 4% (hombres) de pacientes con ictus  criptogénico, éste puede ser el síntoma de inicio de la enfermedad de Fabry.

Por tanto, el clínico debería sospechar este diagnóstico en pacientes que presenten insuficiencia renal progresiva, cardiomiopatía (especialmente  hipertrofia del ventrículo izquierdo) e ictus  sin causas definidas.

¿Cómo se hace este examen?

El diagnóstico se realiza estudiando la  actividad de la enzima α-galactosidasa A en sangre (leucocitos, plasma o gota seca en papel de filtro). Aunque los leucocitos  son la muestra más apropiada  para estudiar la actividad de esta enzima, dada la mayor complejidad  del envío de la muestra y del trabajo del laboratorio que conlleva, las determinaciones se realizan mas frecuentemente en plasma o en gota seca. La gota seca en papel de filtro (la primera opción en niños) es más fácil de enviar, pero suele proporcionar más falsos positivos que las determinaciones en  plasma.

La mayoría  de los varones tienen niveles  muy bajos o indetectables de la enzima, mientras que las mujeres pueden tener valores normales o discretamente disminuidos. En caso de sospecha, debe realizarse estudio genético para detectar las mutaciones en el gen de la α-galactosidasa.

¿Dónde pueden enviar los médicos interesados las muestras y como?

A nivel nacional, existen varios laboratorios  que realizan  determinaciones de α-galactosidasa y estudios genéticos. Dado que estos laboratorios están distribuidos para cubrir las necesidades de diversas Autonomías, los médicos interesados podrían contactar con la FEEL para que les aconsejen el laboratorio más  adecuado y próximo a su ciudad.

¿Qué ventajas tiene el diagnóstico precoz?

Teóricamente,  la disminución del acúmulo anormal de esfingolípidos en los órganos diana debería proporcionar una mejoría clínica o al menos su estabilización. La terapia de reemplazo enzimático está disponible en nuestro país desde hace ya varios años. Por tanto, la disponibilidad del tratamiento específico ha incrementado la necesidad de un diagnostico temprano para ayudar en el tratamiento y  disminuir el retraso o la prevención de las complicaciones.

¿Qué importancia tiene en esta enfermedad la identificación de mujeres portadoras?

Una de las mayores aportaciones del Registro Internacional de Pacientes con enfermedad de Fabry ha sido  el mostrar que el número de mujeres incluidas iguala o supera al de los hombres. Además, las mujeres  portadoras (heterozigotas) están también en riesgo de presentar complicaciones que amenacen su vida  y, por tanto, deben tener una valoración clínica similar a la de los varones.

En su opinión, ¿Qué ventajas resaltaría en el tratamiento precoz de la E de Fabry?

Varios estudios han mostrado  que, generalmente, el beneficio es mayor cuanto más temprano es el inicio de la terapia en las fases iniciales de la enfermedad, antes de que la fibrosis aparezca o incremente de manera irreversible en los órganos diana. La terapia  precoz con  reemplazo enzimático ha demostrado, tanto en hombres como en mujeres, un efecto beneficioso en la  reducción de la masa ventricular izquierda, estabilización de la función renal y mejora del dolor y la calidad de vida. Por tanto, el tratamiento precoz previene o retrasa el comienzo de las manifestaciones tardías de esta enfermedad.